Adolescentes y tiempo libre

Adolescentes

La adolescencia es un periodo de grandes cambios fisiológicos y psicológicos, si a esto se le une el constante cambio frenético de la sociedad actual a la que pertenece el adolescente, tenemos una complejidad creciente.

En este contexto, el tiempo libre se puede convertir en un gran facilitador y aliado para un desarrollo adolescente adecuado que satisfaga todas las necesidades de esta etapa del desarrollo.

En este trabajo de la Universidad de Sevilla se expone como debe ser este tiempo libre para facilitar un desarrollo positivo del adolescente.

Sobre la adolescencia

Como todos sabemos, es una etapa de transición de la infancia a la edad adulta muy fuertemente influida por la cultura. Esta etapa implica cambios en la persona y en su relación con la familia, la escuela, los iguales y el tiempo libre.

A nivel cognitivo, el adolescente continúa adquiriendo nuevas competencias y habilidades, a nivel personal está construyendo su propia identidad y a nivel social, además de los cambios en las relaciones personales, destaca el aprendizaje de la asertividad y de la toma de decisiones razonada para afrontar los riesgos.

El adolescente se mueve entre los grandes cambios que sufre a nivel personal y los grandes cambios también que sufre nuestra sociedad actual, como la ampliación de los límites de la edad de la adolescencia, una mala imagen en general de los adolescentes, un aumento de las diferencias entre generaciones y consecuentemente posibles deficiencias de comunicación entre padres e hijos, también hay menos jóvenes y más mayores, más diversidad étnica y cultural, cambios en las estructuras familiares, etc.

En este contexto social situamos las necesidades de los adolescentes:

  • Necesidad de que los adultos ejerzan su autoridad
  • Necesidad de participación en el mundo de los adultos
  • Necesidad de ser considerados individuos con personalidad propia
  • Necesidad de estimular su pensamiento para alcanzar el pensamiento operacional formal
  • Necesidad de ayuda en su sexualidad
  • Necesidad de participar en actividades de grupo con compañeros y amigos

El tiempo libre es un contexto idóneo para satisfacer las necesidades de la etapa adolescente, destacando:

  • Necesidad de autonomía y motivación intrínseca

Cuando una persona tiene autonomía a la hora de determinar libremente lo que desea hacer se produce un aumento de la motivación intrínseca hacia ello. Por ello es bueno que el joven tenga un amplio abanico de actividades de ocio para poder elegir libremente y que esto redunde en un aumento de su motivación en esa actividad, repercutiendo finalmente en un mejor aprendizaje.

  • Necesidad de competencia y motivación intrínseca

Se refiere al sentimiento de eficacia sobre una actividad que también repercute en un aumento de su motivación hacia esa actividad

  • Necesidad de relación y motivación intrínseca

El deseo de sentirse conectado a los demás  dentro de nuestro entorno social,    sintiéndose querido, aceptado, apoyado y reforzado.

Adolescentes y tiempo libre

Un tiempo libre adecuado para el desarrollo del adolescente

Aunque el tiempo libre también puede suponer un riesgo para el adolescente, el ocio estructurado y organizado se relaciona directamente con el desarrollo positivo del adolescente, permitiendo la satisfacción de sus necesidades psicológicas propias de esta etapa evolutiva: individualidad, iniciativa, motivación, sociabilidad.

Este tiempo libre organizado tiene una estructura formada por restricciones, reglas y metas, implica una supervisión por parte de los adultos y supone una construcción de habilidades.

Por tanto es muy beneficioso que los adolescentes estén inmersos y participen en actividades organizadas estructuradas en su tiempo libre, que distan mucho de otras actividades de ocio que implican menos demandas al adolescente, como ver la televisión o estar con los amigos.

Los adultos que guían  estas actividades de tiempo libre deben mostrar su autoridad mostrándose flexibles y firmes a la vez, darán protagonismo a los jóvenes y un papel activo guiando y estructurando las actuaciones de los adolescentes.

Así, de esta manera, los adolescentes desarrollarán habilidades de esfuerzo, responsabilidad, disciplina, iniciativa, empatía, afrontamiento de dificultades, toma de decisiones…

Por otra parte, estas actividades deben proporcionarles una atención más individualizada al joven, partiendo de sus conocimientos y adaptándose a sus capacidades.

Finalmente, los adolescentes trabajarán en grupo proporcionándole esto aprendizaje de normas de convivencia y más sociabilidad en general.

Todas estas actividades estructuradas de ocio, para que sean positivas de cara a un adecuado desarrollo del adolescente, deben incluir los siguientes puntos:

  • No deben perder de vista nunca cuáles son sus objetivos.
  • Deben evaluarse las competencias y habilidades psicosociales que se desarrollan con cada actividad.
  • Deben tener en cuenta las necesidades, edad, potencialidad y diferencia de cada chico
  • Deben estimular su identidad.
  • Deben contemplar una gran variedad de actividades para todas las preferencias y necesidades que puedan existir

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